Lo mejor para el bolsillo

Normalmente cuando un coche se avería, solemos ir al taller mecánico para que busquen donde está el error, suele ser una avería común y corriente, sin mucha complicación, suelen ser unas averías baratas, de la que no ocasionan un desembolso muy elevado por lo que enseguida están solucionadas.

Lo malo es cuando la avería es del motor, cuando los problemas están ocasionados en el motor del vehículo la cosa cambia ya que es una de las piezas más costosas y mas difíciles de adquirir. Por suerte para estos casos hay desguaces especializados en estos temas, negocios como motoresdesegundamano.es nos ayudan a pasar por el trance de tener que cambiar el motor al coche.
Una avería en el motor suele ser algo grave, ya que no solo es la pieza más costosa sino que también es la más importante y la más complicada ya que contienen un montón de cables, conexiones y un sinfín de tuercas y tornillos. Por todo esto una avería de un motor es de muy mal diagnostico y acaba siendo en la mayoría de los casos necesaria la sustitución del motor por otro en casi todos los casos de segunda mano.

Estas averías conllevan un desembolso de al menos mil euros (dependiendo del modelos, del motor y del año de fabricación) y claro, es una cantidad bastante considerable por lo que hay que tener en cuenta muchos factores como el tiempo que tiene el coche, lo que cuesta la reparación y el estado del resto del vehículo, no vaya a ser que no merezca la pena arreglarlo del motor cuando tiene otros achaques.
Podemos barajar varias opciones, la primera siempre será reparar el coche, siempre que merezca la pena será más económico reparar que comprar, los motores son caros, pero añaden años de vida al coche que al tener el motor nuevo, puede doblar el tiempo que le quede de utilidad.  Podemos desechar el coche en un centro autorizado y comprar uno nuevo.

Cualquier opción es buena si el bolsillo no se ve muy afectado, aunque tratándose de la reparación de un coche, siempre será un desembolso importante por poco que nos cueste. La verdad es que tener un coche es como tener una hucha sin fondo, no paramos de invertir dinero en el con el único fin de que este en perfectas condiciones para poder disfrutar de él durante mucho tiempo más.